En los niños con daño neurológico, puede haber, como en el adulto, un deterioro de la función, pero en pediatría se plantea un segundo problema: el entorpecimiento o enlentecimiento del desarrollo. No es difícil comprender que cuanto menor sea el niño, mayor serán las posibilidades de progreso terapéutico, teniendo la posibilidad de actuar sobre la prevención en la etapa temprana.

Estamos hablando de:      

  • Recién nacidos pretérmino.
  • Niños con parálisis cerebral.
  • Niños con trastornos del neurodesarrollo.
  • Deficiencias múltiples.
  •  Afecciones medulares y mielopatías.
  • Síndromes meníngeos.
  • Trastornos periféricos
  • Miopatías.
  • Trastornos psicomotrices.
  • Síndromes genéticos.
  •  Accidentes Cerebro Vasculares.
  • Trastornos Generalizados del Desarrollo.